Lo primero que dijeron antes de iniciar el concierto fue que no tomaran fotos con flash. Corrían las 21:30 horas cuando Charlyn Marshall, mejor conocida como Cat Power, arribó al escenario del Caupolicán junto a la banda. Era su primera visita a Chile pero ya había confesado su profundo amor hacia Latinoamérica. Quizá por eso se le vio de buen humor.
Sin mediar muchas palabras (apenas esgrimió un “muchas gracias” a mitad del show, mientras que al final presentó a los músicos de The Dirty Delta Blues Band) y con un set list diferente al de Argentina, Cat Power abrió con la desgarradora Don´t explain, que anunció la tónica general del show: intimismo, pasión, desamor. Le siguieron Dreams, Woman left lonely y Silver stallion.
El público todavía no reaccionaba, la escuchaba en silencio. Unos, embelesados por la belleza natural de la oriunda de Georgia, cuya apariencia se asemeja más a the girl next door que a una celebridad, ya que vestía un sencillo jean negro, una camisa con corbata desprolija y un suéter. Otros, impresionados por el sonido. Y es que, resulta difícil comprender cómo un cuerpo tan diminuto alberga tamaña voz.
Con Makin´ believe, Fortunate son, The greatest y Satisfaction (original de The Rolling Stones, incluido en The cover record), la gente empezó a encenderse tras verla pasear de un costado a otro del escenario con gracia gatuna. Algunos incluso se animaron a gritarle “Te amo” o “Mijita rica”. Nunca falta un picante.
Como las buenas intérpretes de folk, Cat Power no necesita recurrir a espectáculos grandilocuentes con imágenes proyectadas al fondo para cautivar a los espectadores. Sus canciones y gestos hablan por ella. Antes del encore, tocó una canción tras otra, sin pausa.
Sus anteriores recitales los había cerrado con Angelitos negros, tema desprendido del Jukebox, un álbum de versiones. Pero nadie se iba a ir sin escuchar al menos una canción más. Luego de un pequeño receso -y tras ser alentada por el público-, Marshall volvió para regalarnos House, Moon, Do ya, do ya y I don´t blame you. No sin antes repartir rosas entre sus seguidores.
Si bien atrás quedaron los excesos de Chan, quien se hizo famosa no sólo por su música con aires lo-fi, sino también por su mal genio, vale mencionar que cada vez que la artista sentía el destello de un flash en su rostro, se daba la vuelta e ignoraba al público. Prefiero pensar que lo hacía para concentrarse en la música. Creo que todos los presentes temíamos que en cualquier momento haría una pataleta y se iría del lugar pero no fue así, la noche del 21 de julio mostró a una Chan sensiblemente emocionada. Difícilmente podremos olvidarla.
Set list:
- Don´t explain (cover de Billie Holiday)
- Dreams (cover de The Everly Brothers)
- Woman left lonely (cover Janis Joplin )
- Silver stallion (cover de The Highwaymen)
- Makin´ believe (cover de Kitty Wells)
- I lost someone (cover de James Brown)
- Lord help the poor and needy (cover de Jessie Mae Hemphill)
- Fortunate son (cover de Creedence Clearwater Revival)
- Metal heart
- Sea of love (cover de Phil Phillips)
- The greatest
- Lived in bars
- Blue (cover de Joni Mitchell)
- She´s got you (cover de Patsy Cline)
- Song to Bobby
- (I can´t get no) Satisfaction (cover de The Rolling Stones)
- Dark end of the street (cover de James Carr)
- Ramblin´ (wo)man (cover de Hank Williams)
- Angelitos negros (cover de Roberta Flack)
Encore:
- House of the rising sun
- Moon
- Do ya, do ya (cover de The Move)
- I don´t blame you
