Ver a Charly García retornar a los escenarios en la plaza Belgrano de Argentina, en marzo de este año, generó sentimientos encontrados. Por una parte el ídolo estaba vivo, pero parecía otro, un doble de sí mismo. Eran muchos sedantes.
Meses después, varias emisoras del mundo estrenaron de manera simultánea “Deberías saber por qué”, tema grabado en el estudio de Palito Ortega durante su rehabilitación. Luego de ello, el multi instrumentista anunció su gira, que iniciaría en Lima, pasaría por Santiago y culminaría en Buenos Aires.
Los ojos de sus aliados estaban puestos en el debut de Perú, donde tocó 29 temas y mostró que había salido del infierno -cual ave fénix-, aunque tenía cicatrices inevitables. La prensa calificó el espectáculo como “demoledor”.
Así fue creciendo la expectativa para la presentación en el Arena Santiago. Las puertas del recinto de Parque O´Higgins se abrieron a las 19:30 horas y unos chicos detrás de mí hablaban de ¿Dónde está Elisa? Otros, con brazalete de Say no more en el brazo, coreaban canciones del bicolor.
Y el amor espera
Ya a las 21:30 la proyección de un telón rojo anunciaba que el más grande estaba sobre la tarima. “Yo me hago el muerto para ver quién me llora, para ver quién me ha usado” esbozó García detrás del piano de cola en “El amor espera”, desatando la euforia del público.
¿Alguien pensó que el nuevo Charly daría un show tan energético? Si tenían dudas, de seguro las aclararon en el recital. Siguió con “El rap del exilio” (en la cual practicó sus primeros pasos de baile de la noche), “No soy un extraño” y una vigorosa “Cerca de la revolución” magistralmente interpretada, con solo de guitarra.
Lo de Charly es virtuosismo natural pero la banda Say no more no se queda atrás. Lo acompañan músicos de primer nivel como Carlos García en la guitarra, Fabián Quinteiro en teclados, los chilenos Kiuge Hayashida haciendo guitarra rítmica y Toño Silva en la batería, Carlos Ludwig González en percusión y la simpática Hilda Lizarazu en coros, quien tocó con Charly entre 1987 y 1993.
Un cada vez más suelto señor del oído absoluto se transformaba por momentos en bailarín, como en “Buscando un símbolo de paz”, donde danzó con Hilda. Aún así, la corista se lució más en el momento, llegando incluso a pararse de manos, mientras éste portaba el brazalete de Say no more en el tobillo. Lizarazu también lo rescataba cuando su voz mostraba fatiga.
Ya en “Fanky” el público no podía estar más prendido. Qué decir de “Demoliendo hoteles”, seguida al hilo de “Promesas sobre el bidet”. Charly y sus músicos respondían tomándose licencias creativas y mostrando nuevos arreglos a lo largo del repertorio que abarcó toda su trayectoria.
A su entrañable amiga Mercedes Sosa le dedicó dos temas: “Rezo por vos” -esgrimiendo un “recemos por Mercedes”- e “Inconsciente colectivo”. El primero ya se lo había revelado a los medios, el segundo se debió al dueto que hizo con La Negra.
No faltaron los hits “Yendo de la cama al living” (en el que aprovechó para presentar a los músicos), “Nos siguen pegando abajo”, “Pasajera en trance”, “Raros peinados nuevos”, “No me dejan salir”. En “Llorando en el espejo”, García ejecutó un glissando, mientras que “No voy en tren” cerró el set con la frase “Soy el que enciende y el que apaga la luz”, cuando sorpresivamente todo quedó en silencio, apagaron las luces y los músicos salieron del escenario. Habían tocado 23 temas en seguidilla, sin descanso.
Charly no se va
Los 10 mil fans seguían allí, ovacionándolo. Tras varios minutos de receso, el compositor regresó sin el traje negro, sino con una polera de la gira para interpretar “Deberías saber por qué”. Se despide pero vuelve con “Hablando a tu corazón”. Nuevamente sale de tarima y el “Oe, oe, oe, oe, Charly, Charly…” lo obliga a retornar, esta vez con “Rock and roll yo”. Cerraría con “No toquen” e “Inconsciente colectivo”. Pero queríamos más, así que tuvo que regresar por cuarta vez para tocar una versión rockera de “Los dinosaurios”, la cual le dedicó a Pinochet.
“Todos dicen que Charly se va a morir, pero él nos va a enterrar a todos”, señaló Fito Páez alguna vez. La frase parece verídica desde que García se lanzó a la piscina desde el noveno piso de un hotel mendocino, saliendo sin un rasguño. Pero ya no habrá más adicciones, ni más agresiones (creemos). La rehabilitación de año y medio funcionó.
Ahora le toca festejar su cumpleaños 58 en grande, con una presentación en el estadio de Vélez el 23 de octubre. Desde ya prometió que será un orgasmo. En noviembre recibirá el premio Grammy Latino “A la excelencia musical ´09”.
Set list:
- El amor espera
- Rap del exilio
- No soy un extraño
- Cerca de la revolución
- Chipi chipi
- Fanky
- Vía muerta
- Demoliendo hoteles
- Promesas sobre el bidet
- Adela en el carrousel
- Rezo por vos
- Yendo de la cama al living
- Canción de 2 x 3
- Nos siguen pegando abajo
- Influencia
- Llorando en el espejo
- Pasajera en trance
- Raros peindados nuevos
- Me siento mucho mejor
- Tu vicio
- Buscando un símbolo de paz
- No me dejan salir (estoy verde)
- No voy en tren
Bis:
- Deberías saber por qué
- Hablando a tu corazón
- Rock and roll yo
- No toquen
- Inconsciente colectivo
- Los dinosaurios


